La ley que establece la tolerancia cero de alcohol en sangre para los conductores de vehículos en la provincia de Buenos Aires comenzó a regir desde el domingo y contempla penas que incluyen multas, arresto, retención de la licencia e inhabilitación para conducir a quienes hayan incumplido la prohibición de manejar después de haber bebido alcohol. De esa manera, se elimina desde ahora el grado permitido de 500 miligramos de alcohol por litro de sangre. En este sentido, la nueva ley contempla a la vez la obligación de concurrir a cursos especiales de educación y capacitación para el correcto uso de la vía pública y fue aprobada en diciembre pasado en la legislatura bonaerense. El ministro de Transporte, Jorge D'Onofrio, dijo que "esto es para todas las personas que circulen por el espacio público en la provincia de Buenos Aires" y reiteró que "va a contribuir a bajar los índices siniestrales, teniendo en cuenta que es del 44% la vinculación del alcohol con la siniestralidad".