Un violento episodio se registró en la ciudad donde una mujer de 46 años atacó a golpes a su propio hijo, hasta llegar al punto en el que le produjo una fisura en una de sus manos.

El hecho ocurrió en el barrio UOM, hasta donde se dirigieron los efectivos policiales tras recibir el llamado al servicio de emergencias 911 que alertaba acerca de un conflicto familiar en proceso.

El hombre que se había comunicado para denunciar lo sucedido sostuvo que momentos antes su expareja le había dado un rodillazo a su hijo de 13 años y que también le había propinado puñetazos.

Es por ello que, tras entrevistarse con el sujeto, redujeron a la acusada, la esposaron y la trasladaron hasta la comisaría. Allí quedó imputada por “lesiones en el marco de violencia familiar”.

Mientras tanto, el menor tuvo que ser trasladado hasta el hospital Cestino, donde le realizaron una serie de estudios, y constataron que había sufrido la fisura de una falange de su mano izquierda.